Case Study UX: la plantilla que sí convence a reclutadores
Un case study no es una galería: es un argumento. Debe demostrar cómo piensas, cómo decides y qué impacto generaste.
Estructura recomendada
- Resumen ejecutivo: problema, solución y resultado en cinco líneas.
- Contexto: empresa, producto, usuarios y momento del negocio.
- Tu rol, el equipo y la duración.
- Problema y objetivo medible.
- Investigación: método, participantes y hallazgos clave con evidencia.
- Definición: insights, priorización y criterios de decisión.
- Exploración: alternativas consideradas y por qué las descartaste.
- Solución: flujos y pantallas clave, con foco en las decisiones, no en el adorno.
- Validación: qué testeaste, qué falló y qué cambiaste.
- Impacto: números antes y después.
- Aprendizajes y qué harías distinto.
El apartado que más pesa: las alternativas descartadas
Mostrar dos caminos que no elegiste, y explicar con qué criterio los descartaste, comunica madurez profesional mejor que cualquier pantalla pulida.
Cómo mostrar métricas si no las tienes
Usa resultados proxy: tasa de éxito en tu test de usabilidad, reducción de pasos del flujo, tiempo en tarea antes y después, o SUS comparado. Nunca inventes porcentajes: los reclutadores preguntan cómo los mediste.
Presentarlo en entrevista
Prepara una versión de 15 minutos y una de 5. Empieza por el impacto, luego cuenta el proceso. Anticipa las preguntas típicas: ¿qué harías con el doble de tiempo?, ¿qué te dijo el usuario que no esperabas?, ¿cómo convenciste al negocio?
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